Papeles pintados, textiles, vigas de madera o de metal, revestimientos de piedra... Son elementos que también nos echan una mano a la hora de conseguir "bajar" los techos. Si te gusta el papel, tienes vía libre con el diseño. Puedes usar colores y motivos más atrevidos. Los muebles que llegan al techo y casi parecen tocarlo, harán que los sintamos más cerca (por fin, podrás poner una cama con dosel). Engaña al ojo con cuadros o galerías de arte que focalicen la atención. Puedes usar lienzos alargados o composiciones tipo collage. Utiliza revestimientos y frisos para romper la uniformidad de un hueco tan amplio y vacío: frisos de madera, de PVC, de partículas minerales, con efecto 3D... Si todo esto te parece muy complicado, ten clara una idea: si distraes la atención abajo (con todos los trucos que te hemos contado), nadie se fijará en ese inmenso techo que parece no acabar nunca.
¿Y tú, tienes en casa un techo un poco más alto de lo habitual? ¿Qué has hecho para sacarle más partido? anímate a participar con un comentario.