x
Visto en:
dezeen
Técnicamente no son puertas correderas, sino más bien ventanas. Pero su cometido es el mismo ya que al tener la parte inferior tan baja permiten una conexión que hace más probable salir por allí que por la puerta, ¿verdad? Y, sobre todo, nos encanta que se puedan usar como repisa. Una conexión fuera-dentro que permite que los espacios se entremezclen. nos imaginamos sentados con un libro y una cerveza en ese espacio intermedio una noche cálida y se nos pone el "modo verano on".