Cuando se dice que dormir con el aire acondicionado no es bueno, hay que aclarar que es debido principalmente a varios puntos. Para empezar, estos sistemas de climatización resecan muchísimo el ambiente, por lo que podemos sentir sequedad en garganta, ojos e incluso experimentar cierto dolor de cabeza.
Muchos expertos aseguran, además, que si mantenemos el termostato con una temperatura excesivamente baja, es posible que padezcamos más de determinadas contracturas.
Asimismo, no podemos negar que tener el aire conectado durante la noche implica un gasto extra en nuestra factura de la luz, aunque con las nuevas tarifas estos tramos sean los más económicos. Y si no sabemos cuánto gasta un aire acondicionado, podemos llevarnos un susto a final de mes. Por último, no podemos olvidarnos de que el aire acondicionado no es ecológico, y que, por tanto, es recomendable optar siempre por dispositivos que sean más eficientemente energéticos.
Tampoco olvides que una máquina que no recibe un buen mantenimiento de limpieza puede acumular bacterias que nos pasen factura a nivel respiratorio.