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JRKVC
Una vez dentro de la habitación, es hora de la calma y la serenidad, es eso lo que radia su atmósfera. Una impoluta envolvente blanca nos evidencia la sencillez monacal y gracias a un suelo que parece terciopelo, levitamos hasta el máximo estado de tranquilidad.
Una estancia también alargada que persigue la unión de usos, el baño abrazado por un cubo de madera se une a la estancia a través de la parte superior y el vestidor se sitúa al fondo de la estancia unido al conjunto gracias a un gran armario que transcurre por una de las paredes laterales y dibuja unas líneas verticales que ayudan a crear una mayor sensación de altura.