Una mala distribución de la cocina puede hacer que el placer de cocinar se convierta en un caos. Ni qué decir si entráis los dos en la cocina y andáis a codazos. ¿Crees que por ser pequeña no tiene remedio? para nada. Hay soluciones con muebles en paralelo, dos frentes, islas, cocinas abiertas, con forma de u o incluso en l con península. Lo fundamental es asegurar un cómodo triángulo de trabajo. Habla con un profesional para que haga realidad el sueño de un diseño nuevo para vuestra vieja cocina. Así podrás ver sobre plano todas las posibilidades, y sorprender a tu "amore" con el proyecto. Juntos podréis después decidir el color de los muebles, o el de la encimera, el tipo de suelo, los electrodomésticos... Imagina la cara que pondrá cuando vea que, aunque pequeñita, puede tener una cocina de revista.