Lo decíamos más arriba, cada vez somos más los que trabajamos o estudiamos en casa. En lugar de sortear el salón y el despacho; o repartir la mesa del comedor (ya de por sí pluriempleada), plantéate en serio la idea de montar una zona de estudio o de trabajo compartida. Un lugar en el que no tengáis que hacer licencias en favor del otro. Con un escritorio largo, o dos separados y mucho espacio para guardar. Se puede montar un cómodo despacho dentro de un armario, en un recoveco del pasillo sí tiene anchura, o incluso en un rincón del salón. ¿Cómo? levantando una pared parcial que no llegue hasta arriba, o un pequeño muro para dividir el espacio... Soluciones hay muchas, además adaptadas a todos los bolsillos. En tu mano está sorprender al otro con un regalo que seguro, no espera.
¿Y tú, estás pensando en regalar reformas? ¿Qué idea te apetece más? estaremos encantados de leer tus propuestas.