Esta vivienda en realidad es un pequeño apartamento al que han sabido sacarte todo el partido. Así lo hicieron con tal de favorecer el paso de luz, colocando un impresionante ventanal de suelo a techo, capaz de plegarse a modo de tijera para conectar completamente interior y exterior. Al fin y al cabo se trata de un alojamiento de vacaciones en el que el clima mediterráneo debía respirarse por todos los lados. Preservando y acentuando cada uno de los elementos originales de la casa, ocultos tras paredes y techos, descubrieron techos altísimos con viguetas de madera vistas, y un gran tabique de cara vista que recorre toda la sala potenciando así su carácter rústico-urbano gracias a el uso de materiales modernos y un mobiliario bien seleccionado. Luces ambientales de led, instalaciones por conductos vistos y muebles de mimbre son algunos de los detalles que no pasan desapercibidos para nadie.