No va a ser como el de las famosas, pero nos puede quedar muy apañado si somos capaces de exprimir al máximo todo el espacio. Jugando con la distribución podemos conseguir integrar un armario empotrado que, bien distribuido, haga las veces de casi un vestidor. Un closet en el que uno se pueda mover de un lado a otro, sin tropezar, nos pide al menos 120-130 cm de fondo. ¿No cabe de ninguna manera? no te preocupes, quizás podamos tirar de una habitación colindante que no se use para conectar ambos espacios, o bien diseñar un armario en forma de U invertida con puertas a cada lado de la cama y estantes volados encima. Te resultará muy práctico también un zapatero debajo de la ventana, con el espacio justo y mínimo para que reine el orden, sin perder ni un ápice de estilo. Recuerda que los armarios en L dificultan la distribución. Siempre que podamos es mejor instalarlos en línea. ¿Pondrás el armario en un lateral o a los pies de la cama? entonces deja al menos 80 cm libres para abrir bien los cajones.