Así pues y sabiendo lo anterior, es más sencillo llevar a cabo una serie de recomendaciones que favorecerán el ahorro en el hogar. una de ellas es ajustar la potencia eléctrica contratada ya que en ocasiones puede ser que se esté pagando de más o no sea adecuada tanta potencia para las necesidades del hogar y de la familia.
Otro buen consejo es apostar por electrodomésticos eficientes y apagar todos los aparatos, sobre todo los tecnológicos, que estén en stand by. Y es que a la larga ese modo puede salir más caro de lo que uno cree. Además, y en lo que se refiere a los electrodomésticos, conviene hacer un uso inteligente y responsable de los mismos.
En los meses de más frío es conveniente ajustar, además, el gasto que se hace en la calefacción. Así, lo más aconsejable es tener una temperatura en casa alrededor de los 21 grados (algo menos en los dormitorios para poder dormir mejor por la noche). Y es que cada grado de más que se suba se notará en la factura en un 7% de subida. En este sentido y para conseguir una calefacción más eficiente es importante aprovechar las horas de luz, revisar las posibles fugas que pueda haber, regular ese calor en función de los horarios de los miembros de la casa, reforzar el aislamiento de la misma, no tapar los radiadores y colocar un termostato para acertar con la temperatura correcta en cada momento.