Si tu cocina sigue como el primer día, te gusta su distribución y es funcional pero luce ya anticuada, te puedes plantear pintar el mobiliario con esmalte para muebles. Normalmente con un lijado suave y una mano de imprimación tendremos la base perfecta para un buen repaso de pintura. Al mismo tiempo, puedes aprovechar para cambiar los tiradores y reparar los agujeros, si no coinciden con los nuevos. No es un cambio rápido, pero su coste es asumible. Recuerda que la pintura sintética es más resistente a golpes o arañazos que la acrílica, y esto es especialmente importante en una estancia con tanto ajetreo como las cocinas.
Para los azulejos, existen pinturas resistentes a la humedad y la grasa que tienen un efecto transformador muy rápido. Algunas necesitan imprimación previa y otras no. Tenlo en cuenta.