¿Dejas la bici en casa? ¿Siempre os quitáis los zapatos al entrar? ¿Tienes niños? si tu recibidor es muy grande hay peligro de que se llene de trastos. Si es pequeño, la cosa puede ser aún peor. Para evitarlo, analiza qué hábitos tenéis en casa y dale respuesta con soluciones a medida que se adapten al espacio. Pilares, huecos, retranqueos o cualquier esquina irregular, pueden servir para integrar un armario de poco fondo, en el que guardar todas esas cosas que habitualmente se dejan en la entrada: zapatos, cascos, patines, paragüas... Un buen proyecto, con la mejor distribución, será clave para lograr el resultado esperado. En muchos hogares se prescinde del pasillo para regalar ese espacio extra al salón, el comedor o, como en el ejemplo de la foto, conseguir un estupendo armario extra.