Además del tamaño, el problema principal de muchos recibidores es que no tienen luz natural, o es muy escasa. Por eso una de las formas más sencillas de hacer que crezcan es hacer que desaparezcan esas paredes que impiden que les llegue la luz. Sustituye los muros por paredes de cristal, puertas de vidrio, divisiones de madera, o simplemente, ¡nada!
¿Qué puedes copiar de este recibidor?
Fíjate en la ausencia de muros entre el recibidor y el salón. La pared de la cocina se sustituye por una solución de vidrio y madera muy decorativa, que permite que la luz campe a sus anchas. El mueble, ligero, de metal y poco fondo, es suficiente en un recibidor con un armario cerca. Escogieron una consola rematada con madera que sirve para dejar el correo o las llaves (acuérdate de dejar unas bandejas para este fin) y un bonito espejo redondo con marco de madera -muy de moda en ambientes escandinavos-.