Son la mejor opción cuando se quiere optimizar un espacio. Un mueble a medida (aunque sea de poco fondo), servirá para guardar los abrigos, bolsos, zapatos y todo lo que necesites dejar a mano y cerca de la puerta. En el caso de un recibidor muy mini, que prácticamente se come el pasillo, es una alternativa mucho mejor que cualquier mueble que compres por ahí. Además permite ocultar pilares, vigas y otras irregularidades de la pared muy fácilmente.
¿Qué podemos copiar de este pequeño recibidor?
Lo primero, la solución a medida que recorre toda la pared. Armarios amplios y hasta un banco que sirve para descalzarse en la entrada. El suelo, cerámico y de inspiración hidráulica en la misma puerta, simula una alfombra y funciona genial para descalzarse y no manchar el parqué que instalaron a continuación. Y si todavía quieres más ideas, fíjate en la pared del despacho: de vidrio y metal para repartirse (recibidor y despacho) toda la luz natural que entra por los grandes ventanales del salón.