En verano las ventanas pasan muchas horas abiertas, el polvo entra dentro de casa y se fija en todas las tapicerías. Es momento de retirar las cortinas y lavarlas (puedes colgarlas húmedas para que terminen de secarse sin arrugas, aprovechando que aún hace buen tiempo) y de dejar de nuevo a punto el sofá. Si tenía funda, es momento de lavarla. Si no, aspira el polvo y comprueba que no existan manchas. Las superficiales salen con espumas de limpieza, las profundas quizás necesiten un tratamiento con vapor. Aprovecha para lavar fundas y rellenos de los cojines y para cambiar el modelo por otro más otoñal. ¿Y las alfombras? no las guardes sin limpiar. Hay que aspirarlas y frotar sus manchas. Dependiendo del material, quizás este sea un buen momento para llevarlas a la tintorería.