Para guardar lo que quieras. La vajilla, tus libros más preciados o esas colecciones que no quieres que se llenen de polvo... Una vitrina, es un mueble que nunca pasará de moda. Atrévete a pedir que la restauren si con los años ha perdido encanto. Se pueden volver a barnizar si les hiciera falta, empapelar su trasera con un papel pintado vistoso, o incluso dar una mano de pintura, para lucirlas de nuevo con orgullo. ¿Tienes también una butaca orejera? colócala junto a la vitrina, y convertirás ese espacio en un apetitoso rincón de lectura. Las butacas orejeras, son otro clásico que nunca muere. A juego con el resto del sofás; o con una tapicería distinta y especial, que llame mucho la atención para que acabe siendo la protagonista del lugar en que decidas ponerla.