Esta parte “chamuscada” de la paella tiene su técnica propia para que quede simplemente perfecta; incluso si no eres valenciano y no llevas esto de preparar un buen y delicioso arroz en la sangre. Y es que, gracias a este tostado final, esta receta adquiere un peculiar sabor y un gusto caramelizado que hace las delicias de todos los invitados.
Pero, de nada sirve un buen socarrat si la paella no queda perfecta y cuenta con los ingredientes precisos como pollo, conejo, caracoles, pimentón dulce, azafrán, romero fresco, aceite de oliva virgen extra, arroz bomba; o bien con pescado y marisco. Además de unos buenos ingredientes de calidad, para el socarrat es importante subir el fuego a la temperatura máxima en el centro de la paella con la llama bien viva. Una vez apagada la llama, se deja reposar la paella cinco minutos. Una ventaja que te da el empleo del gas natural como hemos comentado.
Pero, antes de ponerte manos a la obra con la mejor paella (con socarrat, claro), no te pierdas estos trucos finales para sorprender a tus invitados: el caldo debe ser el adecuado para que el socarrat esté crujiente y el sofrito bien hidratado, nada de mover el arroz o te llevarás con ello todo el sabor, una buena paella es producto del tiempo exacto y, siempre que puedas, cocina con una paellera de hierro, algo que puedes hacer con gas natural).
Y es que un socarrat puede ser el punto diferenciador que termine de cautivar a los comensales a la hora de disfrutar de un buen plato de arroz.