Todo lo que guardes en las estanterías debería estar guardado en cajas, para evitar el polvo, la humedad o la suciedad propia de estar almacenados. Por eso es básico que lo identifiques de inmediato. Es más fácil encontrar lo que buscas si todo tiene una etiqueta. Se puede escribir el texto, pegar una foto, o incluso hacer una lista a modo de inventario con lo que tiene dentro. Cualquier cosa antes de meterlo dentro sin más y esperar a acordarse dentro unos años. Las organizadoras profesionales recomiendan que antes de meter algo nuevo nos planteemos si debemos sacar algo. Puede parecer extremo, pero en algunos casos puede resultar práctico para ir haciendo limpieza regular de objetos acumulados. Es desesperante abrir una caja, y otra y otra... Y no encontrar lo que se estaba buscando. Si lo tienes, pero no sabes dónde, es como si no lo tuvieras.