Una gran parte del consumo se lo lleva la nevera. No se apaga casi nunca. La abrimos muchas veces, metemos cosas calientes, o no hacemos una correcta revisión de las gomas, ni la limpieza periódica que necesita la parte trasera (2 veces al año con aspiradora). Es muy importante que se abra lo menos posible y que no la llenes nunca a tope. Descongela usando la parte de arriba (ayudas con ese frío extra al interior), y elige un buen sitio para ponerla: ni cerca del horno, ni de una fuente de luz directa. Comprueba que alrededor del aparato circula el aire y no la pegues a la pared. ¿Vas a comprar una nueva? los electrodomésticos más eficientes (antes A+++) quedan asignados, como mucho, a la clase B. A más frío más consumo, ¡más gasto! la nevera no necesita bajar de los 5º C, el congelador a -18º C, está bien. Y si te vas de vacaciones, déjalo limpio y vacío, y lo desenchufas (gasto cero).