Se trata del estilo que recrea el interior de las casas de los colonizadores europeos, principalmente ingleses, que se establecieron en sus colonias del áfrica subsahariana en el siglo XIX.
Es, por tanto, un estilo que, en lo referente al mobiliario, se basa en los modelos europeos, aunque recurriendo a materiales que eran abundantes en los países colonizados. Es, asimismo, un estilo muy reconocible por su uso de la madera, su calidez cromática y por haber sido popularizado por películas como Memorias de áfrica.
El estilo de decoración colonial luce especialmente bien en espacios amplios. De manera acorde, los muebles acostumbran a estar formados por piezas grandes. La madera de los muebles, como apuntábamos antes, suele ser de árboles tropicales (teka, iroco, bambú).
El colorido de estos espacios han de ser colores cálidos como el beige, el blanco roto o tonos amarillentos. Por su parte, la decoración propia de este estilo suele estar integrada por vegetación interior, por el uso de tejidos ligeros y estampados florales.
Dado el contexto del surgimiento de este estilo, se acostumbraba a complementar la decoración con elementos fruto de la caza de fauna africana. Por ejemplo, elementos decorativos en marfil o directamente cabezas de animales disecados. Naturalmente las cosas han cambiado mucho desde ese entonces, por lo que darle a tu casa un toque colonial no implica necesariamente el coparlo de elementos procedentes de la caza de animales.