Si te gusta el ambiente de las cafeterías o restaurantes de las grandes ciudades, muy probablemente necesites un dormitorio de estilo industrial. En estas habitaciones tendrán un espacio destacado las paredes de ladrillo visto (aunque sean papel pintado), los suelos de acero pulido, el hormigón o el plástico.
Es el estilo que verías en un loft neoyorkino, por eso una de sus grandes bazas es dejar elementos estructurales a la vista como vigas, tuberías o alguna cañería. Busca baúles, maletas antiguas, fotos en blanco y negro o alguna radio antigua… y apuesta por los tonos oscuros, grises o negros. Aquí los grandes ventanales son casi imprescindibles, pero si no hay posibilidad de instalarlos, recurre a la luz artificial en forma de lámparas de techo retros o bombillas desnudas.