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Visto en: Egue y Seta
Las paredes de piedra de este salón abierto a la cocina son las protagonistas. Un elemento estructural que se convierte en un detalle decorativo, que suma mucha personalidad y estilo. Si cuentas con ellas en casa, pero no te acaban de convencer porque están deterioradas consulta a un especialista. Hay soluciones para repararlas y adaptarlas al resto de muros de la estancia. Para que la pared acapare toda la atención elige una tapicería suave para el sofá (en este caso en un suave color verde agua) y muebles sencillos de madera. Con solo cambiar la alfombra de algodón por una de fibras naturales tendríamos un salón ideal para disfrutarlo las 4 estaciones del año.