Un salón preparado para vivir dentro y fuera a la vez. Se consigue con un gran ventanal que se abre por completo para conectar ambas estancias y hacer que se fusionen en solo una. ¿Qué elementos conectan aún más ambos espacios? el mismo suelo cerámico imitación madera (facilísimos de mantener limpios y más frescos que la madera natural), las fibras naturales (yute, ratán...) y sintéticas en el sofá. Y los tejidos con el mismo color de base en todos los sofás (un suave beige) y alegres fundas de cojín en tonos ocre y verdes. Quédate con la idea del estor opaco por fuera de la ventana. Es una solución ideal para los que no tienen persianas y cuentan con una terraza cubierta.
¿Y tú, también planeas hacer cambios en tu salón para adaptarlo a estos calores? ¿Qué idea te ha inspirado más? anímate a dejar tu comentario.