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Visto en: Energía y Rehabilitación
Después de los días de lluvia, fíjate en cualquier punto de tu casa donde pueda haberse estancado el agua, provocando filtraciones o depósitos. Garajes, terrazas, patios interiores... El agua parada además de causar mal olor, puede generar manchas de humedad que se convertirán después en moho. Prevenir antes que curar, ya sabes. Procura tener el tejado limpio e impermeabilizado, y revisar a menudo desagües y canalizaciones. La tierra, las hojas de las plantas o cualquier otra cosa pequeña puede acumularse en los conductos, provocando atascos y por tanto estancamientos que además de oler fatal, pueden hacer mucho daño.