Cuando vuelves del trabajo él se encarga de darte la bienvenida a tu hogar. No permitas que por culpa del desorden acumulado, tu casa te tiré para atrás y prefieras seguir en la calle. Lo habitual es dejar abrigos o ropa, zapatos, bolsas de deporte, cajas de devoluciones pendientes, las mochilas del cole, juguetes de los niños... ¿Seguimos? si tu recibidor es grande, aún corres más peligro de llenarlo demasiado.
Ponle solución así
Analiza tus hábitos, y los de las personas que viven en tu casa, y estructura la estancia diferenciando varias zonas. Debéis buscar soluciones que se adapten a vuestras necesidades: ¿vas en bici o patinete eléctrico al trabajo? ¿Os quitáis los zapatos siempre al entrar en casa? ¿Prefieres que los abrigos húmedos se queden en la puerta? si tienes espacio, lo ideal es planificar un armario a medida con puertas, con espacio para cada integrante de la familia. Un cajón para las llaves, un zapatero muy práctico, un perchero de pie muy decorativo... El truco para que no se nos vaya de las manos, una vez tengamos diseñado un lugar adecuado, es limitar las piezas y hacer revisión cada poco.