La última de nuestras reformas se inspira en un producto que causó furor en los años 60, 70 y 80. Seguro que sabes de qué hablamos... El papel pintado pasó de omnipresente a "maldito", cuando dejó de utilizarse para dar preferencia a la pintura. Hoy coexisten ambos acabados y se retroalimentan para crear ambientes elegantes, originales y fáciles de mantener.
Los papeles vinílicos son lavables y resistentes, y se pueden utilizar hasta en cocinas y baños. Utilízalos para separar sin cerrar (el comedor y la zona de estar, por ejemplo), para dar protagonismo a una pared (la del recibidor, la del cabecero de la cama o la del sofá) o para revestir la zona situada sobre un friso de madera o con molduras.
Los estampados que seguirán de tendencia son los geométricos, los florales y los tropicales. Las rayas, por otra parte, están de capa caída. ¡Dale una oportunidad al papel!
Y vosotros, ¿qué reformas tenéis previsto realizar el próximo 2025? cuéntanoslo en los comentarios...