Que la luz natural es la mejor, está claro. Pero no siempre tenemos la suficiente en casa, y sin luz no se puede vivir. Un error muy habitual es pensar que nosotros sabemos cómo iluminar bien los espacios; el resultado son rincones en sombras, salones que parecen cuevas, pasillos-túnel y cocinas en blanco nuclear. Por eso, una reforma muy interesante y con la que se gana muchísimo es encargar un buen proyecto de iluminación.
Hoy existen soluciones fantásticas que hacen los espacios más luminosos, amplían visualmente e incluso se pueden conectar con sistemas de control de voz. los LED ahorran hasta un 90% de electricidad, comparados con las bombillas antiguas (¿todavía no las has cambiado?). Y las lámparas permite regular la intensidad y la temperatura de color, para crear ambientes distintos según el momento del día.