El comodín que nunca falla. Tanto si te gusta el estilo nórdico, como el clásico o vintage, pintado de blanco no te equivocas. Entre sus virtudes está la de hacer que la sala se vea más amplia, que es muy resistente a las manchas (siempre pinturas lavables y libres de tóxicos) y que como en el caso de los lienzos, es una excelente base para después poner acentos de color, a través de las tapicerías y los complementos. Si vas a añadir una estantería de pladur, por ejemplo, puedes pintarla del mismo blanco para camuflarla en la pared. El blanco, en todas sus tonalidades (nieve, huevo, roto, marfil, seda, almendra...) será el compañero perfecto para muebles de madera y elementos de fibras naturales. El blanco unifica espacios, los ilumina y además combina de maravilla con todo tipo de suelos. es muy fácil de aplicar y el más barato cuando pides un presupuesto. ¡Todo ventajas!